La familia socialista que pace unida en el presupuesto, permanece unida.
Hoy estoy contento, hoy soy súper feliz, hoy he visto una prueba de devoción filial y de amor paterno que me ha enternecido, tanto que se me han puesto las escarpias como pelos de gallina roja. Es maravilloso ver cómo un padre cuida de su hija, es ejemplarizante leer en los periódicos lo que un padre puede hacer por su hija, es todo un mazazo para los vesánicos crispadores de la ultra derecha que andan por ahí diciendo que los socialistas de ZP están destruyendo la institución familiar ver como un socialista de postín, un mandamás muy ocupado, un gerifalte con mucho trabajo social que realizar, nos demuestra que el amor paterno rojo existe y que eso, junto con el amor filial, son señas idiosincrásicas de identidad en la familia socialista.
Envidio yo al vicepresidente cuarto del gobierno de ZP, Manuel Chaves, al ver como compagina sus altas labores de gobierno con sus responsabilidades como padre, al haber podido dedicar parte de su tiempo oficial en el cargo de Jefe del gobierno de la Junta de Andalucía a su hija, eso es amor paterno y lo demás tonterías facho-retro-conservadoras-derechistas. Que haya podido sacar tiempo de donde no lo tenía para regalarle a la empresa de su hija Paula Chaves Iborra, no cien millones de pesetas que eso se hace en un pis pas, ni quinientos millones de pelas que eso se gestiona con un chasquido de dedos, ni ochocientos millones de pesetas que eso es pan comido, no, lo que Chaves ha hecho por su hija fue darle algo más de mil seiscientos millones de las actuales pesetas hechas euros contantes y sonantes, de estos tantos como diez millones cien mil. Eso es amor paterno, sí señor.
Tras ver eso, ¿con qué cara me presentaré yo ante mi hija cuando le diga que este mes no puedo subvencionarla con más de trescientos euros?, seguro que creeré ver un gesto de reproche como diciéndome que Manuel Chaves quiere más a su hija Paula. No obstante felicito aquí a don Manuel por lo que ha hecho, aunque se haya tenido que saltar el artículo 7 de la Ley 3/2005 de Incompatibilidades de Altos Cargos de la Junta de Andalucía que le prohíbe expresamente darle pasta del presupuesto a su hija Paula. El amor de un padre por su hija está muy, pero que muy por encima del artículo 7 de la Ley 3/2005 de Incompatibilidades de Altos Cargos de la Junta de Andalucía, pues solo faltaría.
Que vayan tomando nota esos descastados padres del PP que ni saben ni quieren saber cómo hay que tratar a una hija. Esa delicadeza, esa dedicación, ese esfuerzo, ese amor, esa constante lucha, esa esplendidez, esa largueza, esa prodigalidad, ese altruismo desinteresado, esa generosidad con una hija solo se ve en las familias socialistas, y vale ya.
Y por otro lado, esa actitud tan emprendedora, ese trabajo esforzado en crear empleo sostenible con el dinero del presupuesto, ese constante luchar por lograr una subvención cuantiosa, ese saber arrimarse al papaíto para regalarle una sonrisa de ternura infinita mientras se le pone en la mano paterna la documentación necesaria para la concesión de mil seiscientos millones de pelas, eso solo se ve en una hija socialista.
Ayer, hoy y siempre, y para envidia de toda la derecha carca, crispadora y mangoneadora, la familia socialista que pace unida y feliz en el presupuesto, siempre permanecerá unida.
¡Qué envidia!
