Mea culpa

Este rasgo de ingenio, esta muestra de puro sentido de humor británico, esta facilidad para conectar con el público por medio de una sonrisa, esta tendencia a rebajar el grado de crispación a que nos está llevando el PP y la COPE hace que me reconcilie con El País de mis amores, y vuelva a quererlo con la misma intensidad de cuando yo era progre y El País era mi Biblia.
Reconozco mis errores, reconozco que he pecado contra El País, la SER y contra Polanco, me arrepiento por mis años de descreimiento y juro que volveré a comulgar cada mañana con las ruedas de molino que se dignen ofrecerme en El País al menos mientras me quepan y que veré los telediarios de Iñaki.
De hinojos estoy postrado, alzo mis ojos al infinito y allá en el confín del Universo veo la difusa imagen de mi Dios orlada por galaxias bulliciosas que rielan en la noche formando con sus destellos un mensaje de paz total que dice “No pasa nada y si pasa es cosa del PP”
Todo ha sido volver al redil un minuto y transponerme. ¡Cuanto echaba de menos la paz del buen progre!.
NOTA TRISTE: unas horas después he vuelto a la página web de El País para tomar nota del pie de foto y la foto había desaparecido lo que me ha hecho desistir de mis buenos propósitos volviendo al camino de la crispación. ¡Que pena mas grande!
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