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Sahumerios y arrebatos

El Superagente 86, profeta del Cambio Global.

La historia del acojonamiento climático es un patético remake de una genial escena que aparece en el episodio de Superagente 86 titulado Mr. Big. Esta escena la he utilizado en algún que otro artículo pero siempre la describía de memoria con el agravante de haber trascurrido decenas de años tras verla en blanco y negro en la tele. Se puede decir que Maxwell Smart profetizó allí lo que pasaría con el cambio climático, precuelas y secuelas.



Ahora, y gracias a Internet, he dado con ese capítulo, Mr. Big, pudiendo trascribir el diálogo textualmente. En esa escena aparece el Superagente 86 retenido por un capo de Kaos en un lanchón y con él está su compañera la agente 99. Smart intenta acojonar al tipo de Kaos para que les suelten por el morro:

Superagente 86: En el momento en que sospeché que algo extraño pasaba en este lanchón, de inmediato llamé a mi cuartel general, y por si no lo sabe, en este preciso momento nueve guardacostas se aproximan a este bote. Bonito numero, ¿eh?, ¡nueve!. 

Capo de Kaos: Nooooo, a mi me parece que está mintiendo. 

Superagente 86: Bueno, ¿qué le parecen seis?

Capo de Kaos: Son muchos, Smart.

Superagente 86: Bueno, dos policías remando en una canoa.

Capo de Kaos: No haga el tonto, amigo Smart
.


Los acojonadores climáticos, que veremos que ya no se llaman así, siguen el mismo guión de esa escena con la intención de acojonar a la humanidad con varios y espurios fines pero con una salvedad, son tan megalómanos que cada vez que la realidad echa por tierra sus falacias acojonadoras, en lugar de disminuir el factor de acojonamiento lo incrementan abarcando más fenómenos y mayor campo de acción acojonante, o mejor descojonante.

En los años 70, y en relación con el clima, se lanzaron a una campaña de acojonamiento anunciando a la humanidad un período de gran enfriamiento global, se nos iban a congelar hasta las carcajadas. Pero pasaron unos años y no había señales de la nueva edad de hielo.

Ni cortos ni perezosos recularon, anunciando en los 80 una era catastrófica de calentamiento global del planeta por culpa de los gases invernadero de origen antropogénico que harían del planeta lo más parecido a una barbacoa. Teníamos que soltar pasta a punta pala a los expertos para que evaluasen el peligro y una vez evaluado para paliarlo. Pero pasaron los años y tras tiempo de subida leve de las temperaturas en los 80 y 90, la temperatura media del planeta se estancó haciendo la puñeta a los acojonadores.

En lugar de pedir perdón y arrojar la toalla acojonadora se dijeron que si hacía frío eso era también por culpa del calentamiento global, pero como eso causaría el descojone global recularon a otra posición, la del cambio climático, y pensaron que eso acojonaría de narices porque así todo lo que ocurriese con el tiempo y el clima, aunque fuese habitual, sería culpa de los aviesos humanos y del cambio climático que estaban originando. Así que se apropiaron de lluvias y sequías, fríos y calores, nieves y hielos y tormentas de arena, huracanes y calmas chichas, subidas y bajadas de temperaturas, todo era cambio climático catastrófico.

La realidad está de nuevo dándoles en los morros, la gente ya está tomándoles por el pito del sereno, necesitan meter más miedo colando en el espantajo que agitan más cosas, pero eso sí, tras darle un nuevo nombre, y aquí es donde aparece el novísimo y terrorífico Cambio Global. Yo había propuesto Calentamiento Climático del Cambio Global, pero se han quedado sólo con la última parte, o sea que me han hecho caso en parte aunque no sepan nada de mí.

Debe entenderse como Cambio Global la degradación ambiental en su totalidad  que originan nuestras actividades. Y claro, ¿quién no va a querer evitar la degradación ambiental?, pues para que traguemos el calentamiento global se mete este en una rueda de molino con otras cosas que son reales unas, otras a medias y otras no tanto, se mezcla todo y el resultado es el avieso Cambio Global. Y no olvidemos que siempre nos dirán que de todas nuestras actividades la más perniciosa es la emisión de gases de efecto invernadero, vulgo CO2.

Los acojonadores mediáticos han comenzado ya a predicar la aterradora buena nueva, para ellos, del Cambio Global, y con un par de desfachateces. En Público aparece hoy un artículo súper descojonante titulado “La Antártida crece por el cambio global”. Dado que el hielo de la Antártida no para de crecer y crecer, los chicos listos que nos acojonan se han dicho que eso es prueba irrefutable, no del calentamiento global, ni del cambio climático sino del Cambio Global. ¡Aleluya!.

En la siguiente reculada, cuando vean que ni así nos acojonan, encontrarán la forma de meter los maremotos, terremotos, erupciones volcánicas, rayos cósmicos, tormentas electromagnéticas y similares. Habrá que decirle a los acojonadores globales lo que le dijo el tipo de Kaos a Maxwell, “No hagan más el tonto que no tragamos”.

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